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ANALISIS
DEL SIGNO
El
segundo de los horóscopos de la rueda
zodiacal Asiria es el que corresponde al signo
de Tauro.
La
personalidad de los nativos de este signo es
en sí una continua contradicción,
pues está regido por Venus y a la vez
se relaciona intensamente con la Luna.
La
influencia decisiva de estas dos fuerzas femeninas
se unen y dan como resultado una mezcla de ensoñación
y sensualidad.
El
símbolo de Tauro es un toro cuyos cuernos
parece que representan, según interpretaciones
de la Astrología moderna, a la Luna en
relación con su fase creciente y con
su efectismo en cuanto a la incidencia en los
ciclos de fecundación de la mujer.
En
la mitología clásica, sin embargo,
parece que Tauro fue un héroe de Creta,
capitán del ejército de Minos
cuya brutalidad y crueldad eran famosas. Con
la misión de matar al hijo de Minos,
un toro que vivía en el mar, el héroe
rompió su promesa y Poseidón le
castigó.
Tras
una larga y enrevesada condena, nació
el Minotauro, un monstruo con el cuerpo de humano
y la cabeza de toro que fue encerrado en un
laberinto.
La
mitología romana, por su parte, relaciona
la figura del toro con la forma elegida por
Júpiter para raptar a la bella Europa.
Cuando
un Tauro encuentra a su amor soñado,
lo rodea de cariño y de mimo. Reflexivo,
equilibrado y prudente, un taurónida
toma posesión del ser amado y lo hace
con pasión, constancia y firmeza.
La
pareja del tauro tiene que ser la persona indicada.
Esto implica que debe dejarse amar por una persona
tan acaparadora como puede llegar a serlo un
Tauro.
Y es que no es fácil hacerse a la idea
de lo que puede ser un amor de estas características
y dimensiones.
Conservador en su vida cotidiana, los nativos
de este signo pueden ser muy versátiles
en el amor, aunque les traicione su poco tacto
y su terquedad.
Los
nativos del signo de Tauro, hacen gala de poseer
una salud de hierro. La fortaleza física
del animal que los simboliza, parece transmitirles
su robustez y dureza. Parece que su firmeza
de carácter también tiene un paralelo
en el vigor de su constitución.
Además,
la tenacidad con que desempeñan su trabajo
también se aplica a la forma en que se
cuidan.
Ya
se sabe que al Tauro le encantan los placeres
de la buena mesa y las sensaciones vividas a
fondo, pero nunca son seres que se exceden por
norma ni que se empecinen en batir las marcas
de resistencia. Así que su fortaleza
y su sensatez, en perfecta unión, acaban
dando como resultado una tendencia a la longevidad
muy envidiable. |
La
tenacidad es una virtud tan profundamente unida
a Tauro, que no es fácil concebir uno
de sus nativos al que asuste el trabajo.
Especialmente dotado para desarrollar proyectos
a largo plazo, no hay que temer el que abandonen
una labor antes de llevarla a buen puerto.
Todo
puede ser positivo para una persona nacida bajo
este signo, siempre que le ayude su voluntad
y decisión. Sólo es necesario
el factor personal para poner en marcha la máquina
arrolladora de su potencia.
Según
los clásicos, los Tauro son gente segura
y mesurada, que domina sus impulsos y los encauza
en la dirección deseada. Con la estabilidad
y la disciplina también de su parte,
podrán hacer aquello que realmente deseen,
desde una acción aislada a toda una triunfal
carrera.
Si
hay algo que defina a Tauro en lo que se refiere
a su relación con el mundo es su visión
realista y obstinada de vivir las cosas. Trabajador
infatigable y constante no conoce lo que es
la desilusión y no le asustan los retos.
Tauro es un campesino, un ser apegado a la tierra
y a ella le dedicará sus continuos esfuerzos
hasta hacerla florecer.
Pero,
también Tauro es el signo mejor dotado
del Zodíaco para disfrutar de las sensaciones
y los placeres que la vida les ofrece. Lógicamente,
dentro de su conservadurismo, su análisis
de lo que es una aventura es totalmente opuesto
a su mentalidad práctica.
No
obstante, la búsqueda de sensaciones
enriquecedoras les hará dejar a un lado
su pragmatismo si consideran que la empresa
merece la pena.
A
Tauro corresponde la segunda casa del Zodiaco.
La Astrología antigua la consideraba
la casa de la riqueza y la buena fortuna.
Cuando el nativo de Tauro se encuentra en su
casa natural, es cuando los astros preven que
su trabajo producirá el fruto deseado.
Habitualmente
al Sol se le considera como símbolo de
lo masculino. Su incidencia en Tauro, signo
femenino, producirá efectos saludables
en los nacidos entre el 21 de abril y el 21
de mayo.
En ese momento, el astro rey ayudará
cuando las dificultades resulten excesivas.
A su ya de por sí fuerza benéfica
hay que añadir la fusión de la
generosidad del Sol con la atracción
y ponderación de Tauro, el resultado
será de persistencia y tenacidad.
La
Luna incide en lo íntimo de Tauro, en
su mundo anímico, dando como resultado
un carácter noble y sereno. Si se funden
la variabilidad de la Luna con la prudencia
y el apego a lo material de Tauro, obtenemos
una dosis innata de seguridad y confianza.
En
general, se puede decir que la Luna incide sobre
las situaciones y circunstancias del individuo
en la sociedad, produciendo cambios económicos
que es conveniente vigilar. |