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ANALISIS
DEL SIGNO
Leo
es el quinto signo del Zodiaco y tiene mucho
que ver con las emociones, pasiones y todo lo
relacionado con el plano afectivo. Su simbolismo
tiene su origen y su base en la luz de la luminaria
que lo rige, el Sol, y en la fuerza que este
planeta irradia.
Esta
realidad de Leo es identificada, en ocasiones,
con aquel antiguo Rey de Egipto, pacífico
por naturaleza, que intentó mejorar las
costumbres cargadas de agresividad de sus súbditos.
El pueblo egipcio identificaba a de Osiris con
el Sol y a Isis con la Luna.
Sin embargo, actualmente a este signo y su vigor
se le identifica con el león.
Otros
significados a través de la historia
de los pueblos, relacionan e identifican al
Sol y al león. Así, se dice que
cuando el Sol comienza a nacer se asemeja a
un joven león y cuando se pone a uno
viejo.
Sea
como fuere, símbolo de fuego o rey de
los suyos, este signo simboliza al rey, al padre.
La autoridad y la energía son las características
más marcadas de los nacidos cuando el
sol más calienta.
Para describir a un Leo en el terreno del amor,
basta decir que los nativos de este signo aman
intensamente. Ser protagonistas de este espectáculo
les fascina y se convierten en los más
encantadores amantes. Derrochan energía,
pasión y aventura, pero a cambio exigen
de sus compañeros recibir casi tanto
como entregan. En este juego de la entrega,
los Leo son generosos hasta las últimas
consecuencias y serán capaces de dar
todo lo que tienen a quienes aman.
Muy
amigos de sus amigos, uno de los grandes defectos
de estos nativos es que sus dotes para el mando
pueden llevarles a ser demasiado posesivos.
En
lo que se refiere al campo de la salud, los
Leo pueden estar bien tranquilos. Tampoco son
perfectos, qué duda cabe, pero en lo
que respecta a su fuerza y vitalidad, su índice
está por encima de la media.
Como
reyes de lo superlativo que son, sus naves se
mantendrán siempre a flote si no abusan
de su desbordante energía.
Sanos
y fuertes, su autoconfianza y la ausencia de
miedo al daño, deslumbra a propios y
extraños.
Nada
asusta a un Leo y menos aún el trabajo.
Pero a los que comparten con ellos la vida laboral
les asusta el desprecio absoluto que los de
este signo sienten por las insignificantes normas
y la cláusula de letra pequeña.
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Los
calendarios tampoco tienen una especial importancia
para ellos. Y los plazos, los vencimientos,
las citas y demás cosas de este estilo
pueden estirarse y romperse si no resultan armoniosas
con el resto del escenario. Por lo que se ve,
la organización y la administración
no son su fuerte.
Sin embargo, el abandono y el despilfarro no
tiene nada que ver con ellos. Los Leo son perfectamente
capaces de realizar un tremendo esfuerzo correctamente
y de conseguir el fin con la admiración
de sus rivales.
La
aventura no es nada por sí sola para
los Leo. Pertenecen a un signo de fuego y esto
pone a su personalidad la nota necesaria de
arrojo para embaucarse en cualquier empresa.
Pero los nativos del signo del león,
no encuentran un encanto especial en realizar
la proeza si no existe el reconocimiento posterior.
Especialmente destacable es la satisfacción
de contar con el apoyo de los suyos, los más
cercanos, que para el león significan
el equilibrio de su excelente personalidad.
La
casa natural de Leo es la Casa V. Está
situada por debajo de la línea del horizonte,
por lo que está considerada como una
casa nocturna; esto significa que los planetas
que fijen su residencia en ella incidirán
sobre los nativos de los diversos signos en
el sentido, al menos, de hacer sobresalir, por
encima de la vida pública, la vida privada.
El
significado que puede extraerse del simbolismo
de la Casa V, cuando se dice que es una casa
fija, nos remite a la capacidad de reacción
ante ciertas circunstancias, por muy adversas
que puedan parecer; anhelos, sueños y
deseos, van a cumplirse o no van a resultar
fallidos.
Todos
los astrólogos, tanto clásicos
como modernos, explican la incidencia del Sol
en Leo en términos de grandeza y suntuosidad.
Por otra parte, el Sol tiene su domicilio en
Leo y, de esta manera, inculcará y producirá
una influencia cargada de movilidad y actividad
en los terrenos en los que se muevan.
Cuando se funden la generosidad del Sol con
la altivez y creatividad de Leo el resultado
será: celebridad, fama, renombre... Este
hecho queda reforzado por la presencia del Sol
en dignidad que está en relación
con cierto brillo social. Los nativos de Leo
en esta situación destacarán por
su porte e imagen, por su elegancia.
La
incidencia de la Luna en el nativo de Leo no
tiene toda la fuerza habitual ya que ve contrarrestada
su potencia por la fuerza del Sol en este signo.
Especialmente destacable es su influencia en
lo afectivo si está en buenos aspectos
con Venus; en este caso, patrocinará
uniones a muy alto nivel y rango.
En general, cuando la versatilidad de la Luna
se une con la altivez y creatividad de Leo,
el resultado tendrá mucho que ver con
actitudes arrogantes y prepotentes. |