¿Quieres
empezar de nuevo?
Hay veces, y esto nos pasa en cualquier momento
de la existencia, en que quisiéramos
dejar todo atrás y empezar de nuevo.
Sabemos, en el fondo, que lo que hacemos es
diferente de lo que nos gustaría hacer,
o que la vida que llevamos podría ser
distinta, seguramente mucho mejor.
La
cuestión cierta es que un cambio es
muy difícil de conseguir. Dejar todo
atrás y empezar de nuevo es, para casi
todos, una empresa casi imposible de emprender
por los riesgos que entraña y, más
aún, porque hacerlo no nos garantiza
que los nuevos vientos sean más favorables.
Pero hay algo más que considerar y
es de suma importancia: los conceptos claves
a tener en cuenta en la nueva travesía,
aquellos pilares que deberán sostener
la vida, nueva o vieja, que queremos vivir.
De manera que, ya sea que usted quiera seguir
como va, o que quiera cambiar su rumbo, les
dejamos estas perlas de sabiduría que
extractamos de un artículo de Andrew
Matthews.
¿Cuándo
y cómo cambiar?
Por lo general, el mejor lugar para un nuevo
comienzo ¡es donde estás! Antes
de cambiar de dirección, ¡piensa
en cambiar de actitud! Cuando cambias, tu
situación cambia. Es una ley.
Cada
«desastre» en tu vida no es tanto
un desastre, sino una situación que
te espera para cambiar de opinión respecto
a ella. La mayoría de nosotros aprendimos
las cosas ¡de dentro hacia fuera! Aprendimos
que: «Si no te gusta tu trabajo, cámbialo.
Si no te gusta tu esposa, cámbiala».
A veces es conveniente cambiar de trabajo
o pareja, pero si tú no cambias también,
estás preparándote para más
de lo mismo.
No
temas al fracaso, todos fracasamos, ese no
es el problema. Lo que duele no es el fracaso.
Lo que duele es saber que no diste lo mejor
de ti. Deja que la disciplina se encargue
de las pequeñas cosas que no te agradan
y puedas dedicar tu vida a hacer las grandes
cosas que sí te gustan. La gente feliz
no sólo acepta el cambio, ¡lo
aprovecha!
Si
somos honestos con nosotros mismos, podemos
hacer una lista de casi todo lo que nos ha
sucedido, y ver cómo ayudamos a crearlo.
Empieza donde puedas. Da lo mejor de ti a
aquello que afrontes, y la oportunidad empezará
a buscarte. A esto se llama desarrollar una
reputación. La gente más feliz
no se preocupa tanto sobre si la vida es justa
o no. Simplemente continúa.
Orden,
valor, control
El reto en la vida es valorar todo y no apegarse
a nada. Con respecto a dar un consejo: si
la gente no te lo pide, ¡por lo general
no le interesa la información! La primera
ley de la expansión es el «orden».
Para que algo crezca, se necesita un sistema.
Observa una flor, corta una naranja, revisa
la simetría de un árbol o un
panal. Hay disciplina. La naturaleza conserva
lo esencial y se deshace de lo innecesario.
Se llama organización. Lo que te motiva
es hacer las cosas, no pensar en ellas.
La
próxima vez que estés molesto,
recuerda que lo que te enoja no es la gente,
sino lo que piensas de ella. Cualquier pensamiento
que te provoque dolor, es sólo un pensamiento.
Tú puedes cambiar un pensamiento. Mientras
más emocional seas respecto a las cosas,
menos control tendrás. La mayoría
de la gente es muy emocional respecto al dinero,
por lo tanto está fuera de control.
Seguir tu sueño no es garantía
de un viaje sencillo. La vida por lo general
se vuelve más desafiante, pero emprendes
un viaje exterior que se inicia en el viaje
interior. Tienes la oportunidad de florecer,
para ver quién realmente eres.
Perdón,
valor
¿De dónde sacamos la idea de
que si no perdonamos a las personas, ellas
sufren? Para que el mundo te trate bien, tienes
que tratarte bien a ti. Cuando nos perdonamos
a nosotros mismos, dejamos de criticar a los
demás. Como siempre atraemos las experiencias
de aprendizaje que necesitamos, en muchas
ocasiones atraemos lo que tememos. Si temes
a la soledad, la atraes. Si temes al ridículo,
se te caerá la cara de vergüenza.
La única manera de vencer el miedo
es enfrentándolo. Para ver las cosas
de manera diferente, no necesitas poder de
voluntad, confianza en ti mismo ni una operación
del cerebro. Sólo necesitas el valor
de pensar en lo desconocido. Tus creencias
determinan la calidad de tu vida.
Cuando
te duele el cuerpo, el dolor te recuerda descansar,
o quizá cambiarte de zapatos, o de
postura. Cuando te duele la mente, el dolor
te recuerda dejar de preocuparte, ser más
indulgente, o pensar diferente. El dolor no
es tu enemigo. ¡Es tu amigo! El valor
no es la ausencia de temor, es actuar a pesar
del temor. La gente que no hace nada de su
vida siente tanto temor como quienes toman
riesgos muy grandes. Lo único que pasa
es que el primer grupo se asusta de pequeñeces.
¿Por qué no temer a algo importante?
Problemas,
lo "bueno y lo malo"
Si quieres una mayor paz mental, deja de clasificar
todo lo que sucede como «bueno»
o «malo». Si crees que el mundo
está en tu contra, así es. Culpar
a los demás no funciona. Cuando luchas
contra la vida, la vida siempre gana. El universo
siempre atrae nuestra atención con
señales delicadas. Cuando no las vemos,
las atrae con un martillo. El crecimiento
es más doloroso cuando nos resistimos.
Si
hay algo en tu vida que no deseas, deja de
preocuparte por ello y ¡deja de hablar
de ello! La energía que le dedicas
lo mantiene vivo. Retira tu energía
y probablemente se alejará. Tu misión
en la vida no es estar sin problemas, tu misión
es emocionarte. Si te concentras en algo,
se expande, ¡así que piensa en
lo que quieres!
Éxito
y equilibrio
Tu vida funcionará sólo cuando
te responsabilices totalmente de lo que eliges.
Lo que elijas como vocación es el primer
punto de la lista. La naturaleza busca equilibrio,
y no puedes estar desesperado y equilibrado.
La vida no tiene que ser una lucha interminable.
Deja que las cosas fluyan.
El
universo no tiene favoritos. Tu éxito
y felicidad dependen de los principios y las
leyes naturales, y la forma en que los uses.
Todo suceso tiene el potencial de transformarnos,
y los desastres tienen el gran potencial de
cambiar nuestra manera de pensar. No estamos
aquí para ser castigados. Estamos aquí
para ser instruidos.
Simplifica tu vida
Simplifica tu vida, deja de hacer las cosas
por costumbre, déshazte de la innecesaria
rutina para que puedas ver tu camino con mayor
claridad. Tu vida es el reflejo de tus creencias.
Cuando cambias tus creencias más profundas
respecto al mundo, la vida cambia en consecuencia.
Una vez que tomamos la decisión de
hacer algo, aparecen los medios. Podríamos
explicar estos cambios de suerte como una
coincidencia pero si observamos bien, nos
damos cuenta de que sucede con regularidad.
No tienes que ser genio para triunfar en algo.
Tu
misión no es cambiar el mundo. Tu misión
es cambiar. Da lo mejor de ti no para impresionar
a la gente sino porque es la única
forma de disfrutar de tu trabajo. Si no sabes
qué te gusta hacer, tal vez dejaste
de escucharte a ti mismo hace muchos años.
Muchos nos convertimos en una persona diferente
por agradar a todos los demás.
¿En
qué momento has tomado las decisiones
más importantes de tu vida? Cuando
estabas de rodillas, luego de desastres, de
tragos amargos, cuando te patearon la cabeza.
Ahí es cuando nos decimos:« Estoy
cansado de ser un mediocre. Voy a hacer algo.»
Cuando las cosas se ponen difíciles,
aprendemos de las lecciones más importantes.
Actúa
como si todo suceso tuviera un propósito,
y tu vida tendrá un propósito.
Descubre por qué necesitabas una experiencia,
conquístala, y no la necesitarás
de nuevo. Finalmente, sólo puedes depender
de tu guía interior, es decir, sigue
tu corazón.
Si
tiene comentarios o sugerencias sobre este
articulo puede enviarlos a
|